
Por el Comité Electoral de la Liga sobre las Necesidades Básicas
En los Estados Unidos, las elecciones legislativas de medio período (midterm) de 2026 están surgiendo como una prueba de fuerza vital en la guerra a favor y en contra del fascismo en este país. El sector dominante de la clase gobernante ha dejado muy en claro su verdadera intención: utilizar las elecciones como un referéndum para el tipo de dictadura corporativa sin reservas que se describe en el Proyecto 2025. Solo la mayor participación posible de la clase trabajadora y de sus movimientos sociales puede vencer esto. Las elecciones de medio período representan una oportunidad urgente para fortalecer la lucha contra la supremacía blanca y para la unidad de la clase que se está forjando en las calles, y para vincularla con las batallas más amplias que se están librando por la democracia y las necesidades básicas del pueblo.
Un paso fundamental es repudiar las mentiras de la supremacía blanca que impiden que algunas personas defiendan a sus vecinos y compañeros de trabajo afroamericanos y latinos cuando los están atacando. Al respecto, Tur-Ha Ak, líder de la organización de Oakland Care 4 Community, señaló lo siguiente: “Esta táctica se alimenta de viejos estereotipos de las personas negras. La criminalidad negra, la irresponsabilidad negra, la inferioridad cultural negra, la emocionalidad negra y la irracionalidad negra”. Otra mentira ridícula sobre la criminalidad de los inmigrantes queda expuesta todos los días cuando los agentes federales secuestran a jardineros, trabajadores agrícolas, obreros de la construcción y trabajadores de restaurantes, para después verse obligados a admitir que pocos, si es que hay alguno, tienen antecedentes penales. Un organizador en contra del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) en Boone, Carolina del Norte, mencionó que “Esa es la táctica conservadora número uno. Ellos son duros con el crimen, incluso cuando ese delito ni siquiera existe”.
El segundo paso es darse cuenta que la supremacía blanca desarma a todos los trabajadores de bajos ingresos, incluidas las personas blancas, impidiéndoles unirse para oponer resistencia a los ataques del sistema contra sus viviendas, sus servicios de atención médica y otras necesidades básicas.
Quienes se resisten a las acciones de ICE en Chicago ya están empezando a comprender esto. Gabe González y Kelly Hayes, que pertenecen al movimiento de defensa comunitaria de Chicago, explicaron que, si bien la Operación Midway Blitz definitivamente atacó a los inmigrantes, su verdadero objetivo era aterrorizar a los obreros de bajos ingresos, ya fueran indocumentados o tuvieran documentos. “Hemos visto indicios de esto, pues están atacando hasta a ciudadanos de los Estados Unidos, al igual que lo que ha ocurrido en Washington, D.C., donde se está atacando en masa a las personas indigentes, sin importar su situación migratoria. También hemos observado cómo se ataca a las personas negras y morenas, sin ningún tipo de miramientos”.
Otros líderes de Chicago han informado que los intentos deliberados del movimiento denominado “Hacer grande a los Estados Unidos otra vez” (MAGA, por sus siglas en inglés) de enfrentar a los trabajadores afroamericanos con los obreros latinos fracasó completamente. La resistencia a las redadas ha aumentado drásticamente la unidad que tienen entre sí y con todos los residentes de los barrios de la clase trabajadora. También se han unido para proteger sus escuelas, lugares de trabajo, iglesias y centros comunitarios.
LECCIONES A PARTIR DE ELECCIONES ANTERIORES
La lección aprendida a partir de cada una de las elecciones desde 2018, cuando el denominado “Escuadrón” llegó a la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, y especialmente desde la campaña de Zohran Mamdani en 2025 en Nueva York, es que el aspecto clave para lograr una victoria es centrarse en los problemas inmediatos raciales, sociales y de clase que están afectando la vida de las personas.
La economía de la inteligencia artificial (IA) está creando una nueva clase multirracial, principalmente, aunque no de forma exclusiva, de personas menores de 40 años, que no tienen ningún futuro en esta sociedad, tal como está organizada actualmente. Se están eliminando puestos de trabajo, el sistema de salud está colapsando, los alquileres son inasequibles, la indigencia está en aumento y la posibilidad de que las nuevas familias adquieran casas es cada vez más lejana e inalcanzable.
Los trabajadores que experimentan todo esto comienzan a pasar de la conciencia social, donde luchan por un grupo social u otro, a la conciencia de la clase. Estos obreros empiezan a considerar a su grupo social como parte de una clase trabajadora que está librando una lucha por la supervivencia contra un sistema de multimillonarios decidido a explotarlos y a abusar de todos ellos.
El 4 de noviembre anterior, los votantes de Seattle eligieron a Katie Wilson como la nueva alcaldesa porque su campaña abordó directamente estos problemas. La campaña surgió de luchas por el transporte público gratuito, salarios mínimos más altos y un impuesto a la remuneración excesiva que se aprobó de forma decisiva en febrero de 2025 y que recaudará $60 millones al año, dirigidos a viviendas sociales.
Las plataformas electorales ganan cuando evitan el uso de palabrería tecnocrática y, en cambio, ofrecen programas concretos para lograr la igualdad racial y la desmercantilización de las viviendas, el agua, el transporte, los servicios de atención médica y todas las demás necesidades básicas. Cuando se aboga por la propiedad pública y la gobernanza democrática, se aísla a los defensores y partidarios de las ganancias corporativas, mientras se inspira y se motiva a los votantes.
Tal como lo señaló el estratega progresista Waheed Shahid, “El ciclo de mensajes que emitió Zohran Mamdani —alquiler de viviendas, transporte, cuidado infantil a un precio razonable y costo de vida— es lo suficientemente corto como para recordarlo y lo suficientemente amplio como para abarcar casi cualquier pregunta. Él trata este ciclo de mensajes como si fuera una cuerda: si se estira demasiado se corre el riesgo de romper el hilo que permite que el mensaje se mantenga coherente… Las guerras culturales, las trampas de los comentaristas, los objetos brillantes que distraen, todo esto intenta que él pierda su ritmo. Pero cada vez, él logra encontrar el estribillo en el que se ancla su mensaje”.
REORDENAMIENTO DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS
Estas campañas electorales a favor de la clase trabajadora fomentan el movimiento porque refuerzan la unidad entre los obreros y, al mismo tiempo, abren y profundizan las divisiones de clase entre los republicanos y los demócratas. La polarización de los partidos principales abre la puerta para plantear las demandas de la clase trabajadora. El movimiento MAGA ya se está polarizando entre los multimillonarios tecnológicos en la segunda administración de Trump y las masas que votaron por él porque creían que Trump abordaría su situación económica. Cuando las corporaciones tecnológicas redoblan sus esfuerzos para el uso de la inteligencia artificial, las criptomonedas y los centros de datos, los trabajadores temen la pérdida de empleos, un mayor costo de los servicios básicos y la destrucción ambiental. Cuando la “gran y malvada propuesta de ley” recorta los fondos de Medicaid, los trabajadores se movilizan para exigir su atención médica.
Alcaldes como Mamdani, Wilson y Brandon Johnson (en Chicago) están dando voz a un movimiento urbano por la riqueza pública al servicio del bien común. Este movimiento está polarizando al Partido Demócrata. Los revolucionarios se alinean con los trabajadores que se niegan a arriesgar la defensa de los derechos humanos económicos y que defienden la equidad necesaria para lograr la unidad de la clase.
La prioridad en 2026 es derrotar al fascismo, que no puede ser vencido a corto plazo sin el liderazgo de la clase trabajadora. Este tampoco puede derrotarse a largo plazo sin reemplazar el sistema de la propiedad privada que da origen al fascismo desde el inicio. Nos esforzamos por lograr una sociedad cooperativa que sea pacífica y sostenible y que la abundancia tecnológica moderna hace que sea posible.
Publicado el 12 de enero, 2026. Este artículo se publicó originalmente en ¡Agrupémonos! P.O. Box 408002 Chicago, IL 60640 rally@lrna.org Se autoriza su reproducción, excepto si se indica lo contrario. Por favor incluya este mensaje en cualquier reproducción.


